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miércoles, 8 de octubre de 2008

La curiosidad de los niños, y de las personas.

Como cosa rara la curiosidad es casi nuestro asesor personal, en el trajín del día a día. Por mi parte, ella me convida a visitar blogs interesantes y a descubrir nuevos bellos lugares.

La curiosidad mato al gato, pero a mi me domina y me transporta a un mundo tan curioso y único como es la Internet, aquí puedo navegar por horas o minutos, sin importar mi color de piel, credo o tendencia política.

La curiosidad en un amplio sentido nos ayuda a ser mejores personas, pero no es pretexto para dejarse siempre guiar por ella, algunas veces cuando el caso lo amerita se debe tener criterio y actuar con responsabilidad.

Creo que la curiosidad es algo innato en los niños, aunque como adultos deberíamos mantenerla 100% activa, nunca para mal sino en cambio siempre para bien.