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lunes, 8 de diciembre de 2008

En mi país, estar a la moda cuesta un ojo de la cara

Bueno estos últimos meses el mundo ha pasado por una recesión económica atroz. En casi todos los mercados de comercio se ha visto la disminución en las ventas de los comunes productos. Y más aun algunas empresas y tiendas les ha tocado que ofrecer hasta un 50% de descuento para incentivar las compras. Pero no pasa en mi país, pues irónicamente las cosas siguen subiendo. Los precios se alzan hasta las nubes y no hay nada que se pueda hacer. Quizás la mejor opción es no comprar nada, pero lo peor es ahorrar dinero. Hoy en día es el más grande error que se pueda cometer, debido a que en el banco las ganancias son mínimas y cada día la moneda se devalúa más y más. Entonces que se puede hacer ante esta inminente subida de precios:

1. Primero que todo es invertir en la compra de inmuebles. Según los economistas la mejor opción es adquirir bienes o inmuebles debido a que mensualmente suben de precio. Así que es una muy buena elección comprar algo que sabemos que va a subir de precio, y que se necesita.

2. Segundo es comprar ropa, ya que si se tiene unos dedos de frente se puede uno dar cuenta de cómo los precios suben sin reparo. Por ejemplo hace pocos días me di un paseo por un conocido centro comercial “Sambil” y pude notar algunas subidas de precios. Un jean marca chevignon cuesta alrededor de 400 Bs F. y una camisa de la misma marca alrededor de 300 Bs F., algo descomunal a mi parecer. Ya que el sueldo básico es de casi de 1000 Bs F. mensuales. Entonces es fácil pensar que comprar este tipo de vestimenta es un lujo o algo un casi imposible.

Luego la gente se pregunta por que el índice de atracos sube desproporcionadamente en épocas navideñas. Así como suben los precios de las cosas, también suben los ataques de los delincuentes. Puesto que la gente con pocos recursos y una deficiente adquisición de dinero, les cuesta demasiado conseguir este tipo de ropa. Por lo que muchas veces motivados por el estupido estilo de vida y demás estereotipos sociales salen a las calles a robar y hurtar, para así poder llevar a sus familias un poco de felicidad. Y es que la navidad no llega a todos los hogares, se debe recordar que la pobreza es una constante y más aun durante esta recesión económica.

Ahora uno se puede preguntar quienes son los verdaderos ladrones, quien sale a robar por necesidad o quien debido a las fechas y festividades sube el precio del producto súbitamente y sin ninguna medida. Esta en sus manos juzgar y dar su veredicto, yo por mi parte creo que esta moda nos lleva al punto extremo de robar, “la moda del consumismo”.